Archivo abril 2018

Hacer imanes con foto

A día de hoy se persigue la originalidad a la hora de regalar, al parecer en cuestiones de obsequios todo esta dicho, y además hecho, regalar una fotografía no parece ser nada particular y mucho menos increíble.

Sin embargo, y para sorpresa de los más incrédulos, existe una manera innovadora, curiosa y divertida de obsequiar una gráfica, con la cara de tu niño, algún familiar o tal vez tu mejor amigo; puedes poner esta foto sobre un imán y pegarla en diferentes superficies compatibles con este material.

Una fotografía es más que una simple imagen plasmada sobre una superficie; denota un recuerdo, una ocasión especial digna de ser inmortalizada y el cariño que se siente por una persona. Por esta razón la idea de hacer imprimirla y colocarla sobre un imán, más que una posibilidad corporativa, nos habla de un plan emotivo para compartirlo en una ocasión fuera de lo común.

Hacer imanes con fotos a la hora de brindar un obsequio, siempre será una buena idea, pero para ello debes contar con el personal y el material adecuado, con profesionales que sepan a ciencia cierta de artes gráficas y que además pongan a tu disposición alternativas creativas y maquinaria que te proporcionen un resultado acorde con lo que tu deseas.

Porque poner una foto a la que aprecias en manos de cualquiera nunca será una buena idea. En Imprenta Genesis trataremos el material que nos suministres con absoluto cuidado y diligencia, confirmando en primera lugar que sea válido para pasar la impresión.

Esta es una buena alternativa que sirva como la guinda del pastel, si estas planificando una boda, bautizo, cumpleaños o cualquier otro ágape; añadiendo la fecha de la celebración y una foto a un imán generalmente de forma rectangular, cuya medida podrás decidirla tu.

Utilizamos vinilo de calidad, garantizando, y hecho para resistir los embistes del tiempo. Tu gráfica colocada sobre un imán concebido para dar una apariencia natural a la imagen escogida, con una delicadeza que te hará dudar, y seguramente lo observarás una y otra vez para asegurarte que verdaderamente se trate de un imán.

Si es así, entones habremos logrado nuestro objetivo, porque bien se trate de un trabajo con fines personales, o un pedido con fines corporativos, lo que buscamos es la perfección en las líneas y en los detalles, así como la durabilidad de cada ejemplar.

Otra de las funciones que podrá cumplir a cabalidad un imán personalizado con una fotografía, es la de promocionar tu negocio, o tu oficio. En el caso de que seas un trabajador autónomo dedicado a la fontanería, albañilería, pintura, cerrajería, mudanzas y portes, entre otras profesiones, regalar un objeto como este será ideal, pues quien lo reciba irá directamente al frigorífico a pegarlo.

De esta manera cuando necesiten de un servicio como el que ofreces, estarás a la distancia de una llamada, y de estas manera económica y práctica sin duda, te abrirás mercado, utilizando un medio

práctico y sin ocupar mucho espacio, ya sabes que hoy en día, si no tiene una utilidad adicional, nadie quiere llevar a casa más publicidad.

Un imán adornado por una imagen a color o en blanco y negro, presupuestado según tus necesidades, será propicio a tus metas, una idea siempre innovadora y una manera de inteligente de captar la atención de tus posibles clientes.


Que no muera la fotografía en papel

Desde 1839 con la divulgación de la primera imagen captada a través de un lente, la fotografía más que un formato en el que se presenta una imagen, ha sido una disciplina, un arte que no va a desaparecer. Por el contrario, durante el siglo XX y lo que va del siglo XXI hemos asistido a su evolución y transformación.

Desde aquellas preciosas imágenes en blanco y negro desprendidas del daguerrotipo, hasta las modificadas por el photoshop, las fotos han pasado a hacer parte vital en nuestras vidas. En diferentes medidas, color, con tratamiento de laboratorios especializados o con la simpleza de lo captado por la lente, la fotografía, describe, cuenta historias, notifica, denuncia y celebra todo lo que acontece a diario en nuestro entorno social.

En los últimos años, hemos visto la masificación del uso de la fotografía. A día de hoy con una cámara medianamente buena ( sobre todo aquellas de las que disponemos en móviles, iPad y tablet, podemos considerarnos profesionales ; queremos compartirlas en nuestras redes sociales y presumir de ellas.

Todo esto es viable y muy aceptable. Algunas de ellas, seguro que pasarán a la posteridad, pero para que perduren es necesario que estén impresas sobre el papel. Definitivamente si queremos hablar de una fotografía en todo su esplendor, debemos referimos a la gráfica impresa, a la que podemos palpar y apreciar fisicamente.

Cuando una fotografía se recupera y se trastada del soporte digital hasta el papel o lona y cartulina, recobra calidad, sentido y belleza, resaltan los detalles y se conserva de manera segura para la posteridad. No hay biblioteca que carezca de archivos impresos que conserven las imágenes de esta manera, con el tiempo adquieren valor monetario y hasta son exhibidas en museos, por ser piezas originales y únicas.

Las fotos son además instrumentos de apoyo en la información, puntos decorativos y sirven como referencia a la hora de adquirir algún artículo, puede entonces decirse que ejercen su función en todas las áreas de la vida; adquiriendo con el tiempo cada vez más protagonismo; por esta razón es vital conservarlas y archivarlas en físico, de este modo no perderán importancia, vigencia y calidad, estarán al alcance del interesado por mucho más tiempo.

Nada más entrañable que hacer inmortal ese momento mágico del ”si quiero” , de la entrega de tu título profesional, o el nacimiento de tu primer hijo, pero jamas estas hermosas imágenes tendrán el mismo sentido, sino están hechas en papel.

En los últimos años, la gráfica impresa ha recuperado terreno, saliendo del segundo lugar que durante mucho tiempo ha tenido en los ”pen drive” y volviendo a los porta retratos de casa y de la oficina, a los carteles de fiestas de cumpleaños, a las invitaciones para bodas y a los cuadros decorativos de las habitaciones los más pequeños.

Es el momento de deleitarse resguardando tus recuerdos en los otrora infaltable álbumes fotográficos, los cuales han vuelto a las estanterías de las tiendas para dar el lugar que se merece a la fotografía, ese soporte impreso que nunca morirá.